Empatía

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Empatía

Empatía es la capacidad que tienen los seres humanos de sentir lo que siente el otro sin dejar de ser él mismo. La noción de empatía es cuanto menos heterogénea, variando sus criterios de definición con muy diversos campos de estudio, desde la epistemología de las ciencias sociales hasta la filosofía de la mente, pasando por la estética romántica, la psicología científica y la filosofía moral.

¿Qué es empatía?

La empatía es el hilo que nos conecta dentro de una misma humanidad. La raíz griega de “empatía” significa sentir desde dentro o experimentar en el otro. Sentir las mismas emociones, en entrar en una relación y vibrar al unísono.

Sin embargo, la empatía es un concepto complejo que debe desglosarse en varios componentes, afectivo, cognitivo y motivacional. Estos componentes interactúan entre sí pero son relativamente independientes en cuanto a sus mecanismos neurobiológicos y sus funciones en las relaciones interpersonales.

Los componentes afectivos (compartir emociones) y motivacionales (preocupación por los demás) se desarrollan muy temprano en los niños. Sin embargo, su expresión no es automática porque están fuertemente modulados por el contexto social.

La empatía y las etapas del desarrollo humano

La empatía hacia los propios es común a todos los mamíferos. Pero entre los 9 y los 11 meses, los niños dan un paso hacia el otro, un hecho que solo ocurre en la especie humana. El señalar con el dedo es un gran progreso que marca el deseo de comunicarse por el simple placer del intercambio.

El lenguaje y la capacidad de tener en cuenta el punto de vista del otro son fundamentales para la construcción de la empatía.

Compartir un placer por porque también se siente el deseo de compartir parece ser una peculiaridad de los humanos. A los 18 meses, los niños ofrecen espontáneamente su ayuda. Pero, un verdadero punto de inflexión ocurre alrededor de los 2 años: los niños adquieren conciencia de sí mismos. Habiendo tomado conciencia de sí mismo, el niño se vuelve consciente de los demás.

Ser capaz de inferir de una situación lo que el otro siente o debería sentir es otro paso clave para construir empatía. Alrededor de los 5 años: los niños tienen un sentido de la justicia. Han adquirido cierto sentido moral y la injusticia se ha vuelto desagradable, incluso para el que más tiene.

A medida que crece el ser humano, la empatía evoluciona y también la capacidad de colaboración. Leer las emociones y comprender las necesidades se trata tanto de ayudar como de manipular.

Tipos de empatía

La empatía puede ser dividida en diferentes tipos, cada uno de los cuales representa una forma.

Empatía cognitiva

Se refiere a la capacidad de una persona para entender lo que otras personas están sintiendo y lo que pueden estar pensando. Este tipo de empatía ayuda a una mejor comunicación entre las personas porque favorece el proceso de asimilación de la información.

El desarrollo de este tipo de empatía está determinado por estudios y análisis de comportamiento. Hay una alta incidencia de mala interpretación en términos de lenguaje corporal y expresiones faciales humanas (una sonrisa, por ejemplo, puede significar tanto alegría como nerviosismo).

Empatía emocional

También conocida como “empatía afectiva”, la empatía emocional es el respeto por la capacidad de compartir los sentimientos de los demás. Es el clásico. “Sentir el dolor del otro”. Este tipo de empatía ayuda a ser afectivo.

Construir empatía emocional implica compartir los sentimientos de la otra persona, generando conexiones más profundas con ella. La capacidad del individuo para interpretar la información sin juicios, ponerse bajo la perspectiva del otro y comprender cómo y por qué razón se sienten así, son manifestaciones del desarrollo de la empatía emocional.

Empatía compasiva

La empatía compasiva resulta ser un tipo que tiene cierta complejidad, porque implica no solo emociones y sentimientos, sino acciones: ayudar a otros de manera directa y práctica.

La manifestación de esta clasificación se ejerce a través de acciones directas, y por lo general comienza con preguntas como:

  • ¿Qué puede ayudar a los individuos que se encuentran en esta situación?
  • Si estuviera en esa posición, ¿qué haría? ¿Ayudaría?

Este evento permite el intercambio de experiencias y ofrece sugerencias sobre el contexto.

Otras formas de empatía

La empatía en psicología, la empatía conductual y la empatía en las relaciones humanas, son otras áreas donde se ha evaluado el efecto que tiene la empatía sobre los seres humanos.

Empatía en psicología

Entre las diversas corrientes psicológicas, es la psicología humanista la que más ha estado atenta al concepto de empatía. Según especialistas, la empatía es una de las tres actitudes fundamentales que el terapeuta debe adoptar, junto con la consideración incondicional y la autenticidad, para facilitar el desarrollo de los pacientes.

El paciente siente empatía cuando el terapeuta adivina las reacciones y sentimientos personales experimentados por él y logra comunicarle esta comprensión. El terapeuta debe hacer todo lo posible para pensar y sentir por lo que sus pacientes están pasando, siendo conscientes de que esto nunca es realmente posible en su totalidad.

Empatía: trauma y autismo

El trauma puede provocar la pérdida del reconocimiento de diferentes emociones en los rostros de los demás y una disminución de la mímica facial, lo que dificulta aún más la empatía.

El desamor en la infancia y la violencia cotidiana inhiben la capacidad de reconocer las emociones. La empatía es una habilidad al principio pero es la educación la que permitirá al niño cultivarla. Es el acompañamiento de la empatía lo que desarrollará la empatía.

Las personas con autismo tienen dificultad para reconocer las emociones en los rostros de otras personas. Sin embargo, se ha demostrado que las personas que padecen autismo tienen un déficit crónico de oxitocina, la hormona del bienestar y la empatía. Inhalar esta hormona quizás podría ayudarlos a salir de su aislamiento.

Empatía conductual

No todos los especialistas incluyen esta tercera faceta en el concepto de empatía. Cuando lo hacen, el término se refiere a un proceso de “mímesis conductual”. Suele pasar que durante una conversación entre dos personas, una de ellas imita los gestos y posturas de la otra, sin darse cuenta. Esto es especialmente común entre las personas que tienen buenas relaciones entre sí.

Empatía en la vida cotidiana

La empatía es un pilar esencial sobre el que descansan las relaciones sociales diarias. Varios estudios han encontrado que la empatía se correlaciona de manera muy significativa con la cooperación y las habilidades sociales, e inversamente con la depresión, los trastornos de atención y la delincuencia.

De acuerdo a esto, la empatía implica 'abrirse' al otro, permitiéndole existir en el mismo espacio privado de representación como un verdadero Otro. El vínculo empático produce una confirmación de la existencia del otro.

Empatía y neuronas espejo

Las neuronas espejo se activan tanto cuando la persona realiza una acción como cuando ve a alguien realizar la misma acción. La misma red de neuronas se activa en las personas que activan una acción y en las que las observan.

El ser humano tiene una tendencia natural a sentir simpatía (una forma de fusión entre sí mismo y los demás) en lugar de empatía (sentir lo que siente el otro manteniendo una perspectiva limpia). Las neuronas espejo se activan cuando la persona está en simpatía pero otra red de neuronas toma el relevo cuando está en empatía: es la red de mentalización que permite sentir lo que siente el otro sin dejarse invadir por sus propias emociones.

Empatía como valor

La empatía está en lo más alto de la escala de los valores humanos, más poderosa que el respeto, la benevolencia o el aprecio, porque opera más profundamente. En términos de valores humanos, la empatía nutre la simpatía, la compasión, la consideración y la benevolencia.

Empatía y asertividad

Es la capacidad que poseen algunos individuos para expresarse abiertamente en un determinado contexto social, pero también para comprender las emociones y necesidades de los demás, sintiéndolas como propias a través de un proceso de identificación con el otro, sin incurrir en abusos de su personalidad, siempre con el debido respeto a los demás. La asertividad y la empatía son habilidades sociales que toda persona puede desarrollar y mejorar a lo largo de su vida, ayudando a mejorar su relación con los demás.

Empatía y simpatía

Durante una comunicación empática, la escucha es activa, positiva, sin juzgar ni intentar influir en el pensamiento del otro. No hace falta decir que la manipulación no tiene cabida en la comunicación empática.

En cuanto a la simpatía, supone una fusión de emociones. Además de reconocer las emociones del otro, la persona las sientes como en él mismo. Esta fusión no ayuda a un individuo a progresar hacia la resolución de sus problemas. Ciertamente, se sentirá apoyado, por otro lado, la simpatía corre el riesgo de evolucionar hacia una piedad inútil o incluso dañina.

Ejemplos de empatía

  • Alguien dice: "Me siento tan frustrado con X". Prestar atención a ese sentimiento es simplemente decir: "¿Por qué estás frustrado?" o “Lamento escuchar eso. ¿Qué pasó?”
  • Un amigo dice que está a punto de divorciarse de su pareja. Hacer preguntas como "¿Qué pasó?" o "¿Estás bien?" o "¿Cómo llegaste aquí?" le puede ayudar a confiar. También le hace saber que estás interesado en él/ella y así contar más sobre su situación.

Consejos para desarrollar empatía

  • Comunicar sin juzgar.
  • Mostrar cuidado y preocupación.
  • Considerar los sentimientos de los demás.
  • Hacer preguntas sobre su estado a la persona afectada.
  • Convertirse en un espejo.
  • No apresurar la conversación
  • Estar emocionalmente disponible.

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